¿Es mejor la cirugía convencional o la laparoscopía?

Lo más importante es establecer la necesidad de realizarse una cirugía. Una vez determinado esto, se toman en cuenta muchos factores para determinar cuál es el mejor abordaje para cada uno de los distintos pacientes.

Por ejemplo, si te tienes que operar de la vesícula, ya está muy claro que la laparoscopía es la mejor herramienta. Por otro lado, si tu caso es una hernia, que se encuentre en los extremos ya sea muy pequeña (menor de 1 cm) o muy grande (mayor de 10 cm, con múltiples defectos y varios intentos previos de reparación) lo más prudente sería planear una cirugía convencional.


Soy candidato a cirugía ¿Cuáles son los riesgos?

Todos los procedimientos quirúrgicos, por muy pequeños que sean, pueden presentar complicaciones. Las complicaciones más frecuentes se consideran menores, las cuales se encuentran relacionadas con el proceso de cicatrización de la herida y no ponen en peligro la vida.

También pueden existir complicaciones mayores, lo cual dependerá del estado de salud del paciente al momento de la cirugía (por presencia de enfermedades tales como Diabetes o Hipertensión) y el tipo de cirugía que se realiza (a mayor complejidad mayor el riesgo de complicaciones). Por estas razones es de suma importancia la valoración y determinación de riesgo cardiovascular perioperatorio por medio de distintos estudios, según sea el caso.


¿Qué tipo de anestesia necesito?

Cuando se realizan cirugías ambulatorias (hernias pequeñas, lipomas o quistes en tejidos blandos) lo mejor es utilizar anestesia local con un poco de sedación para disminuir las molestias.

Si la cirugía es un poco más grande pero se realizará en algún sitio por debajo de la cicatriz umbilical se puede utilizar anestesia regional (epidural).

Todas las cirugías laparoscópicas requieren anestesia general, lo cual significa que se utilizan medicamentos especiales para relajar todos los músculos de tu cuerpo, incluyendo los de la respiración, por lo que se utiliza un ventilador mecánico muy sofisticado para asistirte durante tu cirugía. Aunque sea una anestesia más invasiva, es perfectamente seguro y el riesgo no es muy diferente a las demás estrategias de anestesia.


 

Después de la cirugía ¿Cuánto tiempo lleva mi recuperación?

La recuperación es muy variable, dependiendo del tipo de cirugía que se realice. Practicamente todas las cirugías ambulatorias tienen una recuperación muy rápida y en menos de una semana ya puedes regresar a tus actividades normales.

Para las cirugías laparoscópicas como la vesícula, reflujo o hernia, la recuperación es más rápida que si se realiza de forma convencional (cirugía abierta).  Generalmente en menos de 2 semanas puedes estar regresando a tus actividades rutinarias.

 

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